
Fémina silueta, sombra invisible, impalpable, insonora... Cuántas frases me has dicho tú mientras dormia? Cuántas noches te he perseguido yo, mientras soñaba?...
Bella presencia, no conozco tu rostro, pero sé que tus maneras son encantadoras. También sé que tus sonrisas esconden en sutilezas lo mismo que tus ojos... más que llantos, más que tristezas.
Y tus manos, delicias que no conozco, poseen el calor de las manos de una madre, y quizá la fuerza de las manos hermanas, que después de mucha espera están al fin enlazadas.
Hoy te escribo, mi fraterna, esperando que a ti lleguen estas ansias incontables de encontrarte y abrazarte... y que sientas, de algún modo, palabra a palabra, la dulzura que te guardan siempre cada una de mis cartas.
Y no importa si la vida bebe cruelmente de este sueño, y quizás jamás se cumpla y jamás te encuentre. Pero al menos este sueño, diminuto y añorado, será nuestro único hogar, nuestro antro... Donde guardaremos todos los secretos que jamás pudimos compartir. No importa cuán lejos estes, dama nocturna, hermana ideal... Este sueño es mio, tuyo, nuestro. Inescrutable, Inmutable, Real.






No hay comentarios:
Publicar un comentario