
Como hiedra venenosa, ellos marchitaron los jardines de mi paraiso...
Como sucias serpientes del averno me hundieron el puñal mas profundo... Como sombras, se abalanzaron a mi, destronzando mis entrañas, y luego alimentandose de mis vestigios.. Y yo les hubiera dado todo.
Sus manos tivias y fraternales me despojaron de toda ilusion, de toda esperanza, de todo sueño concebido, detodo mundo conocido..
Con cálidas sonrisas burlaron mis fieles e incansables pasos a su lado, y desvancieron promesas, aniquilaron toda creencia.
Algunas veces estube sola... con ellos conocí La Soledad..
Mis mas amados hermanos!:
Gracias por esta alta traición!
Gracias por el divino dolor!
Mis eternamente amados hermanos!
Gracias! ...Ahora puedo enfrentar el mundo.






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