
Mi insecto, mi mas despreciable y profundo insecto. No recuerdo ya donde y cuando me contagié de él, pero no parece haber antídoto ni veneno capaz de destruirlo.
Deseo tanto poder alejarlo de mis entrañas, pero esta tan fuertemente sujetado a ellas que solo podría hacerlo mutilando partes propias de mi cuerpo, y si es que esta tan clavado como lo siento, quizás hasta arranque también partes de mi alma, así que soy cobarde, y prefiero conservarme entera y con él dentro.
Mi insecto ha dormido, y hasta pude olvidarme de el algunas veces, o fingir que quizás ya no estaba ahí, prendido a mi como un parásito. Pero siempre despierta de una u otra forma. Y parece desperezarse de una forma monstruosa que no podría describir con exactitud, solamente sé que sus garras se mueven como enredaderas que se deslizan por cada rincón de su cueva, que es mi cuerpo. Quizás quiere demostrarse vigente, quizás quiere demostrarme que no lo vencí, y que por mas que haga lo que haga el siempre despertará, siempre estará ahí, dentro, moviéndose,…siempre.






No hay comentarios:
Publicar un comentario